CURIOSIDADES
El famoso carnicero de Hannover, que consumó una treintena de homicidios, descuartizó los cadáveres y vendió la carne en el mercado negro durante la crisis económica. Tras el juicio, y antes de ser decapitado en 1925, expresó como último deseo que en su tumba apareciera el siguiente epígrafe: “Aquí descansa el Exterminador”.
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